martes, 6 de enero de 2026

EL TIEMPO DEL ELFO HA TERMINADO


"Elegí mal día para dejar de esnifar pegamento"
-Aterriza como puedas-

I amar prestar aen.
Han Matho ne nen.
Han Mathon Ned Cae.
A han noston ned gwilith

(El mundo ha cambiado.
Lo siento en el agua.
Lo siento en la tierra.
Lo huelo en el aire.)

Bueno, pues algún día iba a llegar y ya ha llegado. ¡A tomar pol culo las reglas!
Habrá un momento allá en el futuro en que miremos atrás y podamos decir que algunos de nosotros disfrutamos la época de la esperanza y casi de una nueva era de acuario, que algunos conocimos un mundo que intentó autolimitarse y que vivimos aquel espejismo de 50 años en que parecía que la humanidad había aprendido la lección. Una burbuja de irrealidad en la que de verdad nos creímos que el progreso era una línea recta que no retrocedía y siempre iba hacia adelante. En el que pensamos que no había marcha atrás. Que todo sería desde entonces mejor; que la pobreza se iría reduciendo, que las guerras entre naciones civilizadas serían un mal recuerdo inexplicable para las siguientes generaciones en los libros de historia,.. Un mundo en el  que cosas que pronto se hicieron realidad se consideraron superadas e inimaginables en el futuro por venir.

Y llegó el terrorismo a gran escala, el quinto jinete, que lo cambió todo. Y los poderosos se sintieron legitimados para cambiar las reglas o no aplicárselas a ellos mismos, y las naciones civilizadas miramos a otra parte justificando las transgresiones de lo pactado. y lo que eran líneas rojas infranqueables por convenio se traspasaron. Y se aceptó la tortura, el secuestro y el asesinato indisimulados si era a los malos o a los que por su aspecto podían serlo, y se perdonó a un pueblo históricamente perseguido convertirse en perseguidor, y se aceptó que un país volviera a invadir a otro como hacía 80 años que no pasaba, y que otra potencia diera un golpe de estado descarado en soberanía ajena y declarara que desde ese momento mandaba él allí y que gestionaría sus recursos en su propio beneficio... y que el ciudadano de a pie no hiciera nada ante la fuerza de aquella marea refugiado en su queja, como esta, en sus redes sociales creyendo que con eso "luchaba" contra el mal.

Miro atrás con envidia. A los tiempos en que la opinión pública pesaba tanto como para, avergonzada hasta entre los suyos, hacer dimitir a un presidente por un escándalo electoral. En que había el mínimo de decencia como para disimular si te pillaban.

Hoy los hobbits-jóvenes nos ven a los elfos-viejunos partir hacia las tierras imperecederas y verifican como empieza de nuevo el tiempo del hombre. Y se extrañan de que las expresiones de nuestros rostros sean tan diversas. Pues las hay de desaliento, de cansancio, de rendición, de alegría por lo vivido, de desesperanza, de agradecimiento por la oportunidad disfrutada, de desilusión, de pena, de desencanto, de melancolía, de enfado por lo que pudo haber sido y de cínico estoicismo.

Las reglas de posguerra han muerto. Los Convenios de Ginebra, que junto a la Declaración Universal de  Derechos del Hombre es el mayor monumento a la humanidad que se ha regalado a si misma la humanidad, se imprimen en rollos de papel higiénico o se usan como textos de monólogo de stand up comedy. Bienvenidos al nuevo orden.

Y ya.